16 de octubre
Aniversario de la elección de Juan Pablo II
Misa pro Papa
Antífona de
entrada
Mt 16,18-19
Tu es Petrus et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non praevalébunt advérsus eam, et tibi dabo claves regni caelórum.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno
no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos.
[Misa]
Oración colecta
Oh Dios, que en tu providencia quisiste edificar tu Iglesia sobre la roca de
Pedro, príncipe de los apóstoles, mira con amor a nuestro papa Juan Pablo II, y
tú que lo has constituido sucesor de san Pedro, concédele la gracia de ser
principio y fundamento visible de la unidad de fe y de comunión de tu pueblo.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Lectura del Profeta
Isaías
52, 7-10
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz,
que trae la buena nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «¡Tu Dios es
Rey!». Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al
Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el
Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén: el Señor desnuda su santo
brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la
victoria de nuestro Dios.
Salmo responsorial
Sal 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 10
R/. Annunciáte in ómnibus
pópulis mirabília Dómini.
R/.Cantad a todos los pueblos las maravillas del
Señor.
Cantad al Señor un cántico nuevo; / cantad al Señor, toda la tierra; / cantad al
Señor, bendecid su nombre.
R/. Annunciáte in ómnibus
pópulis mirabília Dómini.
Proclamad día tras día su victoria; / contad a los pueblos su gloria, /sus
maravillas a todas las naciones.
R/. Annunciáte in ómnibus
pópulis mirabília Dómini.
Familias de los pueblos, aclamad al Señor; /aclamad la gloria y el poder del
Señor, / aclamad la gloria del nombre del Señor.
R/. Annunciáte in ómnibus
pópulis mirabília Dómini.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey; / él afianzó el orbe, y no se moverá; /
él gobierna a los pueblos rectamente. »
R/. Annunciáte in ómnibus
pópulis mirabília Dómini.
Lectura de la I carta de San Pablo a los Corintios
9,16-19.22-23
Hermanos: el hecho de predicar no es para mí motivo de soberbia. No tengo más
remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio
gusto, eso mismo sería mi paga. Pero si lo hago a pesar mío es que me han
encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer
el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la
predicación de esta Buena Noticia. Porque, siendo libre como soy, me he hecho
esclavo de todos para ganar a todos. Me he hecho débil con los débiles, para
ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a
algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus
bienes.
Aleluya
Mc 1, 17
Allelúia. Veníte post me, dicit Dóminus, et fáciam vos fíeri piscatóres hóminum. Allelúia.
Aleluya. Venid conmigo, dice el Señor, y os haré pescadores de hombres.
Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San
Mateo
16,13-19
En aquel tiempo, llegó Jesús a la región de Cesarea
de Felipe y preguntaba a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que es el Hijo
del Hombre? Ellos contestaron: Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros
que Jeremías o uno de los profetas. El les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís
que soy yo? Simón Pedro tomó la palabra y dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de
Dios vivo. Jesús le respondió: ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso
no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el
cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi
Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del Reino
de los Cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que
desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.
[Credo, oración de los fieles y liturgia
eucarística]
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, en tu bondad, estas ofrendas, y tú, que has hecho pastor de tu
iglesia a tu siervo Juan Pablo II, asístelo siempre con tu protección. Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio común I
El universo restaurado en Cristo
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que
participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y
por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así,
constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos
creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo ...
Plegaria Eucarística I
Plegaria Eucarística II
Plegaria Eucarística III
Plegaria Eucarística IV
Antífona de comunión
lo 21,15. 17
Dixit lesus Petro: Simon loánnis, díligis me plus his? Petrus autem respóndit: Dómine, tu ómnia nosti; tu scis, Dómine, quia amo te.
Jesús preguntó a Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Pedro le
contestó: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te quiero.
Oración después de la comunión
Después de participar en esta mesa santa, te suplicamos, Señor, que, por la
eficacia de este sacrificio, confirmes a tu Iglesia en la unidad y en la
caridad, y guardes y protejas a tu siervo Juan Pablo II junto con la grey que
le fue confiada. Por Jesucristo nuestro Señor.
[Rito conclusión]